Una fábrica que nunca llegó… y una comarca que se apaga
(Primera entrega de la serie basada en A. Miramontes y José Miguel Alonso Boo: la historia que se repite)
En 1975–76, Ponteceso estuvo a punto de convertirse en el polo gallego de la pasta de papel. El proyecto de CEPAGASA prometía revalorizar el monte, fijar empleo y movilizar madera local con tecnología y controles ambientales homologables a Europa. La comisión municipal que viajó a Zicuñaga (Hernani) volvió con un informe favorable: inversión de 3.000 millones de pesetas, 300 empleos directos y hasta 3.000 indirectos, emisiones dentro de las recomendaciones de la OCDE y un compromiso de cubrir la plantilla “como mínimo en un 70%” con vecinos de la comarca. Todo eso está en hemeroteca. De Ponteceso a Palas: cuando el ‘non’ vacía comarcas

El papel de los “intelectuales”
La movilización contra la planta fue masiva… y cuidadosamente amplificada. Hubo manifiestos y tribunas firmados por profesores, médicos, arquitectos, biólogos, escritores y dirigentes culturales de primer nivel —de Xesús Alonso Montero a X. M. Beiras, Méndez Ferrín, César Portela y un largo etcétera— instando a no solicitar la celulosa en Ponteceso y calificando estas industrias de “nocivas” o “grado A (malísimo)” en contaminación, pese a los informes favorables de los organismos estatales competentes. La prensa dio página y media a la protesta y apenas espacio a las posiciones técnicas o a los propietarios forestales que reclamaban industrialización para frenar la emigración. “Celulosa no, industrialización sí” fue el eslogan más repetido, con un giro retórico que deslizaba que industrializar era una cosa y celulosa otra, cuando la cadena monte-industria precisa precisamente ese eslabón.
No fue solo la “opinión pública”: fueron élites de opinión las que sentaron catecismo. Reportajes como “Celulosa, industria maldita” circularon fotocopiados en actos informativos; “expertos” advirtieron de “extinción de la vida en las rías” desde decenas de kilómetros; y se presentó la pasta de papel como “propia de países atrasados” a pesar de que EE. UU., Canadá, Suecia o Finlandia eran —y son— potencias del sector. Medio siglo después, los países punteros siguen produciendo y exportando celulosa… y cuidando sus bosques.

Lo que dicen las cifras hoy
Si comparamos los censos homogéneos desde comienzos de los 80 (camino ya de 50 años), el saldo demográfico de la Costa da Morte interior duele:
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Ponteceso: de 8.714 habitantes (Censo 1981) a 5.303 (1-enero-2024): –39%. Población de Ciudades
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Laxe: de 3.654 (1981) a 2.920 (2024): –20%. Población de Ciudades
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Cabana de Bergantiños: de 6.991 (1981) a 4.099 (2024): –41%. Población de Ciudades
Conjunto de la sub-comarca (Ponteceso+Laxe+Cabana): de 19.359 (1981) a 12.322 (2024). Pérdida: –36%. Es el orden de magnitud que aquí manejamos —un tercio largo— y que muchos vecinos resumen en una frase: “Se nos fue la juventud”.
El envejecimiento es el otro rostro del mismo proceso. En Ponteceso el índice de envejecimiento (mayores de 64 por cada 100 menores de 16) se sitúa en 291,9; la edad media de la comarca de Bergantiños ya ronda los 49,7 años, con casi tres de cada diez habitantes de 65+. Laxe y Cabana presentan estructuras muy similares. IGE+1

¿Y si hubiéramos encajado monte e industria?
La Ley de Montes de Galicia lo expresa con claridad meridiana: somos la mayor potencia forestal de España, con cerca del 45% de la madera nacional, y la cadena monte-industria —que incluye pasta de celulosa— es pilar para fijar población y ordenar el territorio bajo criterios de sostenibilidad y certificación. No es un debate romántico: es política pública vigente, basada en ciencia forestal, economía y biodiversidad.
La Ley de Montes de Galicia lo expresa con claridad meridiana: Galicia ( Norte provincia A Coruañ y Norte de Lugo ) es la mayor potencia forestal de España, con cerca del 45 % de la madera nacional, y la cadena monte-industria —que incluye pasta de celulosa— es pilar para fijar población y ordenar el territorio bajo criterios de sostenibilidad y certificación. No es un debate romántico: es política pública vigente, basada en ciencia forestal, economía y biodiversidad. En términos de Mokyr, cuando un territorio conecta su dotación de recursos con “conocimiento útil” (técnica, organización, control ambiental), aparecen rendimientos crecientes por aprendizaje, difusión y retroalimentación entre talleres, monte y fábrica; justo el tipo de sinergias que hace que un recurso deje de ser “materia prima barata” para convertirse en ventaja competitiva local.
La investigación académica sobre la industrialización forestal gallega —como la de Ángel Miramontes— recuerda que sin primera transformación potente (tableros, pasta) la segunda transformación (mueble, carpintería) pierde tracción local. La proximidad a la materia prima es una ventaja que Galicia ya tenía hace décadas; negarla es abrir la puerta a importaciones y a salarios fuera de aquí.
Añadiendo la lente de Mokyr: la prosperidad no llega por extraer más, sino por saber hacer más y mejor con lo que ya tenemos. La innovación incremental en procesos (aprovechamiento integral, reducción de emisiones, logística, digitalización del monte) y la institucionalidad que la permite —normas claras, medición, certificación— son el “motor invisible” que convierte el eucalipto en empleo cualificado, valor añadido y ecosistema industrial resistente al paso del tiempo.

A modo de conclusión
La demonización del eucalipto se alimentó de la mala prensa de las celulosas y del peso mediático de “intelectuales” que convirtieron su aversión en consenso social. Medio siglo después, Ponteceso, Laxe y Cabana han perdido más de un tercio de su población y envejecen aceleradamente. No hubo “desastre industrial”; hubo desindustrialización por ausencia. Y el monte —bien gestionado, certificado y biodiverso— necesita industria para que la gente pueda vivir de él y quedarse.
Notas y fuentes principales
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Demografía municipal 1981–2024 (Ponteceso, Laxe, Cabana): series de INE / CityPopulation. Población de Ciudades+2Población de Ciudades+2
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Estructura por edades y envejecimiento (2024): IGE, fichas municipal/comarcal. IGE+1
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Contexto histórico y hemeroteca del conflicto de Ponteceso (1975–76): José Miguel Alonso Boo, “La mala prensa del eucalipto”.
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Cadena monte-industria y política forestal gallega: Ley de Montes de Galicia (texto consolidado).
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Industrialización forestal y encaje territorial: A. Miramontes (USC).

















