Dodro, la papelera que nunca fue.

<< blog Más madera

Asnkosken

Dodro, la papelera que nunca fue.

(Segunda entrega de la serie basada en A. Miramontes y José Miguel Alonso Boo: la historia que se repite)

A mediados de los 70, Dodro estuvo en el mapa industrial. Un proyecto papelero técnicamente solvente chocó con un relato mediático que convirtió el debate técnico en ideológico. Aquí documentamos qué pasó y qué podemos aprender hoy.  Dodro, la papelera que nunca fue.

Contexto: madera disponible, motor industrial pendiente

La Galicia de los 70 acumulaba madera de eucalipto y una ventana de oportunidad para integrar la cadena monte-industria con nuevas fábricas de pasta y papel. En ese clima, distintas localizaciones —entre ellas Dodro (A Coruña)— se consideraron para atraer inversión, empleo y valor añadido local. Dodro, la papelera que nunca fue.

En 1975, una iniciativa industrial detalló cifras ambiciosas: 8.000 millones de pesetas de inversión, 120.000 t/año de celulosa y 60.000 t/año de papel, 540 empleos directos y 1.500 indirectos, con 600.000 m³ de madera/año y un plan de 1.700 ha/año de repoblación, además de un presupuesto de 1.000 millones para control ambiental. Estas promesas se difundieron en prensa con un llamamiento a ayuntamientos para presentar candidaturas en menos de dos meses, al que respondieron 60 municipios.

Vista en Sada
Vista en Sada

Breve cronología de la polémica en Dodro

Finales de 1974: la oposición mediática gana tracción. Un artículo en ABC citó al doctor Zuayle —presentado como “biólogo de fama mundial” y experto en marisco— para desacreditar el proyecto de nueva papelera en Dodro, aduciendo un caso de destrucción de bancos de ostras en la Columbia Británica y concluyendo que “todas las papeleras son tóxicas”. El caso se convirtió en munición retórica contra el emplazamiento de Dodro y otras alternativas, pese a ser un ejemplo remoto no equiparable a los estándares técnicos propuestos en Galicia.

Comienzos de 1975: se produce un “efecto contagio” de declaraciones preventivas en otros municipios (p. ej., Toén), que llegan a pronunciarse contra fábricas hipotéticas aun sin expediente local ni datos de ingeniería. Esta dinámica —recogida con amplitud en la prensa— convirtió el temor genérico a la “celulosa” en una posición política y cultural, independiente de la evaluación técnica del proyecto

1975–1976: mientras algunos ayuntamientos valoraban in situ plantas de referencia y los potenciales beneficios de empleo e ingresos forestales, el discurso antimacroeconómico y antiindustrial terminó imponiéndose. El clima social adverso y la instrumentalización mediática del término “papelera” como equivalente de “contaminación” acabaron por desactivar la opción de Dodro.

¿Qué iba realmente en el paquete técnico?

Las propuestas industriales de la época incluían recuperación de químicos, condensadores de superficie, sistemas de stripping para gases, tratamiento de aguas y minimización de emisiones alineadas con normas vigentes y exigencias del Ministerio de Industria. Es decir, tecnología de mitigación estándar en Europa ya entonces, y perfeccionada desde entonces por la evolución normativa y de proceso.

Cómo se impuso el relato

El caso Dodro ilustra una transmutación del debate técnico en ideológico a través de titulares, analogías alarmistas (casos remotos no homólogos) y posicionamientos preventivos de colectivos que reconocían carecer de datos de emplazamiento, caudales, balances de masa o garantías de depuración, pero que aun así reclamaban a priori el rechazo. Este patrón —documentado por Alonso Boo— dejó un poso duradero: “papelera = contaminación”, con costes de oportunidad para el rural gallego.

Eucaliptos en Narón
Eucaliptos en Narón

La lección hoy: integrar la cadena monte-industria

El marco legal actual en Galicia reconoce la necesidad de fortalecer la cadena monte-industria (propiedad, silvicultura, aprovechamientos y primera transformación como celulosa, chapa y tableros) y de articular relaciones entre productores e industria, transferencia tecnológica y seguimiento de mercados. Es la política pública vigente para que el recurso forestal genere valor, empleo y fijación de población.

“La cadena monte-industria integra desde la propiedad y la silvicultura hasta la primera transformación (sierra, tableros, pasta de celulosa…). La Administración debe apoyar esas relaciones y modernización de procesos.”

Por qué nos importa para la bioeconomía gallega

  • Recurso hay: el eucalipto es un activo productivo de primer orden; sin industria local, el valor añadido emigra.
  • Industria ancla: proyectos de celulosa/papel bien diseñados son tractores de empleo, redes de proveedores y profesionalización forestal.
  • Aprendizaje regulatorio: los estándares ambientales actuales son mucho más exigentes que en los 70; el debate debe ser técnico, no dogmático.

Conclusión

Dodro es un recordatorio de que sin transformación industrial el monte gallego produce madera pero no prosperidad proporcional. La evidencia histórica documentada invita a reconciliar industria y sostenibilidad bajo estándares modernos, con una comunicación basada en datos —no en analogías alarmistas— para que la Galicia forestal transforme aquí lo que hoy sigue exportando en bruto.

¿Le interesa debatir con datos?

Escríbanos: madererafrouxeira.com/contacto • O comparta este artículo citando la fuente.

 

2 respuestas

  1. No anos 1972/1973, estiven nese Proxecto cando se empezaba a comprar Fincas aos paisanos, todos coñecidos, e me alegro hoxe de que non saira adiante esta Papelera que tiña aos Escurís/Fraiz apostando forte, e no que incluso se falaba do IBERPUERTO para Vilagarcía de Arousa (acabou en Bilbao). Hai un par de anos disolveuse a firma en Barcelona que aínda conservaba entre 8 a 10 Has das que había comprado naquelas datas, e que aínda poiden ensinar hai uns 20 anos a un representante da firma. A Lei de Costas lle fixo un bó zurzido a máis de 100 Has que tiñan compradas.
    Hoxe, co que vexo por América do Sur en Brasil, Uruguai e outros Países non estaría xustificado unha Papelera no Baixo Río Ulla. Pobre Ría de Arousa, ameazada hoxe por Altri-Greenfiber no curso alto do mesmo río. Coa Normativa Europea na man, NON TEN CABIDA en Palas de Rei (Lugo).
    Ademais, Os Eucaliptos deixarán a súa pegada con fortes Impactos Eco-Sistémicos na Flora, na Fauna e na Morfoloxía Fractal do Subsolo de Galicia, e, que non olvidaremos fácilmente.

    1. Gracias Anibal por el testimonio histórico, que confirma algo esencial: el debate sobre Dodro no fue técnico, fue político y urbanístico, y terminó resolviéndose por una combinación de cambios normativos (Ley de Costas), reordenación portuaria y falta de encaje industrial en aquel momento. Hasta ahí, nada que discutir.

      Ahora bien, a partir de ahí se mezclan recuerdos legítimos con conclusiones que no se sostienen hoy ni técnica ni normativamente.
      Dodro (años 70) no es Palas de Rei (años 2020).
      Comparar ambos proyectos es un error de base. Dodro era una papelera clásica, en zona fluvial sensible, sin normativa ambiental moderna, sin depuración terciaria, sin límites de captación claros y sin integración territorial.
      Palas de Rei es un proyecto industrial del siglo XXI, sometido a:
      Directivas europeas de agua, emisiones e impacto ambiental.
      Autorización ambiental integrada.
      Control continuo de vertidos y captaciones.
      Fiscalización judicial y administrativa permanente.
      Decir que “con la normativa europea en la mano no tiene cabida” no es una opinión,es una afirmación jurídica falsa, porque si no tuviera cabida ni siquiera estaría en tramitación.

      La Ría de Arousa no está amenazada por una industria en cabecera.
      Esto es una afirmación grave… y gratuita. Efluentes líquidos y gaseosos de Gama
      El río Ulla ya soporta hoy vertidos urbanos sin depuración terciaria.
      Cargas agrarias difusas.
      Presiones históricas mucho más intensas que las previstas en el proyecto.
      No existe ningún informe técnico serio que demuestre que una captación y vertido controlados en Palas de Rei supongan una amenaza real para la ría. Lo que sí existe es un relato emocional, repetido durante décadas, que sustituye a los datos.

      América del Sur no invalida Galicia; la confirma.
      Brasil y Uruguay no son ejemplos de “lo que nos va a pasar”, sino de cómo una industria forestal integrada puede funcionar durante décadas:
      Con eucalipto.
      Con exportaciones.
      Con empleo.
      Con control ambiental.
      Si el eucalipto y la celulosa fuesen incompatibles con la sostenibilidad, Brasil, Uruguay, Finlandia o Suecia no existirían como potencias forestales.

      Impactos “ecosistémicos”, “morfoloxía fractal do subsolo”… sin datos.
      Aquí entramos ya en el terreno del lenguaje grandilocuente sin respaldo empírico. 50 años de relato
      Tras más de 100 años de eucalipto en Galicia:
      No hay colapso de suelos.
      No hay desertificación.
      No hay pérdida irreversible de biodiversidad atribuible a la especie en sí.
      Sí hay problemas donde hay abandono y mala gestión, independientemente de la especie.
      Confundir modelo de gestión con especie es un error técnico recurrente.
      La pregunta clave no es “¿papelera sí o no?”, sino “¿qué alternativa real existe?”.
      Porque mientras se rechaza industria:
      El rural pierde población.
      El monte se abandona.
      El empleo desaparece.
      La renta forestal se externaliza.
      O hay industria, cadena de valor y gestión, o hay declive y paisaje vacío.
      No existe una tercera vía mágica.

      Estamos en disposición de debatir cualquier dato, informe o estudio técnico, incluidos los de la doctora Sonia Villapol, Horacio García u otros autores que se quieran aportar.
      Nuestro agradecimiento por comentar.
      Saludos cordiales.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Otras entradas

Social media & sharing icons powered by UltimatelySocial
LinkedIn
LinkedIn
Copy link
¡La URL se ha copiado correctamente!