Ecologistas en Acción vs Proyecto GAMA. Mitos y datos sobre PM2,5, olores, agua y monte

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Proyecto Gama y las Protestas

Informe sobre el Proyecto GAMA en A Ulloa, resumen y réplica con criterios técnicos

El documento “El Proyecto Gama en la Comarca de A Ulloa asienta un modelo forestal contrario a los objetivos climáticos y medioambientales de la UE” (abril 2024) plantea una oposición frontal al proyecto. Su valor principal es que ordena muchas inquietudes sociales (agua, biodiversidad, paisaje, agricultura, incendios) y las pone en un mismo marco narrativo. El problema aparece cuando ese marco convierte riesgos posibles en conclusiones inevitables, y cuando sustituye comparaciones técnicas (límites, escenarios, vigilancia) por etiquetas (“macro”, “modelo extractivo”, “contrario a la UE”).

Ecologistas en Acción vs Proyecto GAMA

Este artículo hace dos cosas: primero, resume lo que sostiene el informe; y después, responde con una réplica razonada, sin negar líneas rojas (agua y hábitats sensibles), pero exigiendo el estándar que corresponde: ingeniería, norma y verificación. Ecologistas en Acción vs Proyecto GAMA

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Qué dice el informe

1) Presentación del proyecto y magnitudes

El texto describe a GAMA como una gran instalación industrial en Palas de Rei promovida por Greenfiber (Altri/Greenalia), con una producción objetivo de 400.000 t/año de celulosa y 200.000 t/año de lyocell (y una fase inicial inferior). Aporta también consumos y autorizaciones solicitadas: potencia eléctrica del orden de 110 MW, captación de agua del orden de 46.000 m³/día (16 hm³/año) y vertido industrial tratado de 30.000 m³/día al río Ulla, además de una chimenea de 75 m.logistas en Acción vs Proyecto GAMA

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2) “Diez impactos principales”

Organiza su crítica en diez bloques: afección a Red Natura y ampliaciones, especies amenazadas, consumo de agua en escenario de cambio climático, vertidos al Ulla con riesgo aguas abajo (ría de Arousa), impulso a la eucaliptización y al riesgo de incendios, bajo valor añadido, perjuicio a iniciativas agrarias/agroecológicas, impactos sobre patrimonio y Camino, vínculo con fast fashion y huella climática (emisiones directas e indirectas).  Acción vs Proyecto GAMA

3) Tesis forestal: “GAMA consolidará monocultivo”

El núcleo del informe es que GAMA aumentará la demanda de eucalipto y, con ello, consolidará un modelo de monocultivo (turnos cortos, matarrasa, fertilización, control químico), con impactos sobre suelos, carbono, biodiversidad, agua y riesgo de incendios. Cita la moratoria del eucalipto (Lei 11/2021 hasta finales de 2025) como evidencia de que “el propio legislador reconoce el problema”.

4) Tesis territorial: “A Ulloa es agraria, no industrial”

Aporta datos de peso del sector primario (ganadería de leche, PAC, afiliación agraria) y de distintivos agroalimentarios (DOP/IGP) para sostener que el proyecto competiría por tierra/agua y pondría en riesgo una economía rural basada en alimentación y paisaje. Ecologistas en Acción vs Proyecto GAMA

Montes diversos
Montes diversos

A nuestro juicio: qué acierta el informe y dónde hace trampas lógicas

1) Una aclaración previa: industria y monte no son lo mismo

El informe mezcla dos planos que conviene separar:

  • La planta industrial (emisiones, olores, vertidos, ruido, tráfico) se controla con AAI/EIA, límites, BAT, vigilancia y sanción.

  • El uso del suelo (dónde se planta qué especie, cómo se gestiona, qué se protege) depende de ordenación territorial, normativa forestal, ayudas, vigilancia y decisiones de propietarios.

Decir “GAMA = eucaliptización” puede ser un riesgo si se hace mal, pero no es una consecuencia automática. La pregunta correcta no es “¿habrá eucalipto?”, sino: ¿qué reglas, zonificación y controles aseguran que no se expande donde no debe y que lo existente se gestiona mejor?

2) PM2,5 y olores. El informe critica y donde la ingeniería aporta respuesta

PM2,5: lo serio es hablar de inmisión y normativa

Una parte del debate público (incluida la visión de Sonia Villapol en el ámbito “salud”) suele centrarse en PM2,5 con una idea implícita: “si hay industria habrá partículas, luego habrá daño”. Ese razonamiento es incompleto.

Lo que marca la diferencia es la inmisión (lo que llega al entorno) y su comparación con los valores legales. En GAMA existen estudios independientes que modelizan la dispersión con herramientas de referencia (WRF/CALMET/CALPUFF) y comparan con el marco normativo de calidad del aire. En ese terreno, el debate deja de ser emocional y pasa a ser medible: cuánto suma el proyecto y si se acerca o no a los límites.

Réplica al informe: el documento crítico enumera contaminantes posibles, pero no entra a fondo en la lógica regulatoria de inmisión + límites + vigilancia. Eso es un vacío: si se pretende hablar de salud pública, lo mínimo exigible es confrontar los resultados modelizados con la norma, no quedarse en “habrá emisiones”. Ecologistas en Acción vs Proyecto GAMA

Olores: no existe un “límite legal único”, por eso se usa P98 e isodoras

Con los olores ocurre algo parecido, el informe los presenta como una amenaza general, pero la evaluación técnica se hace con estadísticos (percentiles) y curvas de afección.

Los estudios de olores del proyecto trabajan con percentil 98 (P98) y mapas de isodoras, que es justo la forma de evitar dos trampas habituales: convertir un episodio puntual en “siempre”, o esconder episodios detrás de una media anual. Además, el enfoque es el que piden administraciones y guías europeas cuando no hay un “límite legal” universal.

Réplica al informe: si se quiere hablar con rigor de olores, hay que hablar de frecuencia, intensidad y zonas, no de una sospecha genérica. Ecologistas en Acción vs Proyecto GAMA

Portodemouros
Portodemouros

3) Agua: el informe acierta en la preocupación, pero falla en el método

Que el agua sea una línea roja es innegociable. El informe hace bien en exigir garantías, especialmente en estiajes y bajo cambio climático.

Donde falla es en reducirlo a “es mucho”. En ingeniería del agua no se discute por titulares, se discute por:

  • caudal ecológico y régimen estacional,

  • condiciones de concesión (restricciones en estiaje),

  • escenarios de sequía,

  • y compatibilidad con usos existentes.

Réplica útil : el proyecto debe publicar de forma comprensible el “qué pasa si…”: qué ocurre en semanas de caudales bajos, qué se recorta primero, qué umbrales activan limitaciones y cómo se audita.

Si eso se hace bien, la discusión cambia de “me asusta el número anual” a “entiendo el mecanismo de seguridad”.

4) Vertidos al Ulla y ría de Arousa: volumen no es lo mismo que carga

El informe proyecta alarma hacia Arousa. Es una sensibilidad legítima: la ría es economía, cultura y trabajo.

Pero hay una diferencia clave que el documento simplifica: el impacto de un efluente no se define solo por “m³/día”, sino por:

  • calidad,

  • carga contaminante (DQO/DBO, nutrientes, temperatura),

  • sustancias específicas del proceso,

  • y cumplimiento de límites + seguimiento.

Discusión: o se discute con parámetros, o se discute con miedo. Si el efluente cumple límites exigentes, se monitoriza y hay control de episodios, la discusión tiene que basarse en datos de calidad y no en el tamaño del proyecto.

5) “Eucaliptización” y riesgo de incendios. El gran salto lógico o ilógico

Aquí está el corazón ideológico del informe: “más industria = más eucalipto = más incendios”.

Ese salto ignora la variable decisiva en Galicia: abandono. El riesgo de incendios no se dispara solo por especie, sino por continuidad de combustible, falta de selvicultura, accesos y discontinuidades. En muchas zonas, un mercado estable para la madera funciona como incentivo para:

  • clareos y gestión,

  • ordenación y planificación de cortas,

  • pistas y puntos de agua,

  • mosaico productivo y discontinuidades reales.

Réplica: si se quiere reducir incendios, el enemigo no es “la especie” en abstracto; es el abandono y la falta de gestión. Y ahí, un sector forestal con demanda estable puede ser parte de la solución, no del problema, siempre que se exijan buenas prácticas y biodiversidad.

Carral

6) Moratoria del eucalipto: no es la “prueba definitiva” que sugiere el informe

El documento usa la moratoria (Lei 11/2021 hasta finales de 2025) como “prueba” de contradicción: no se puede impulsar industria si se limita la expansión.

En realidad, una industria puede abastecerse sin aumentar superficie plantada si mejora:

  • movilización de madera existente,

  • productividad y gestión en masas actuales,

  • logística,

  • y compras externas en el mercado ibérico cuando sea necesario.

Debate: la discusión honesta no es “moratoria sí/no”, sino: cómo evitar expansión desordenada y, a la vez, activar gestión del monte ya plantado, con normas claras y vigilancia.

7) Agricultura, ganadería y DOP/IGP. Aquí el informe toca un punto real

Este es el bloque, a nuestro juicio, más sólido del documento. A Ulloa tiene base agraria y no se puede tratar como una periferia vacía.

Pero la conclusión “por tanto, no” no es la única salida. La salida adulta es compatibilidad condicionada:

  • protección efectiva de suelos agrarios estratégicos,

  • planificación de tráfico y horarios para no dañar logística agraria,

  • controles de olores/ruido en entornos sensibles,

  • garantías de agua con prioridad ambiental y agraria en estiajes.

Discusión: el territorio no debe elegir entre “vacas o industria”. Debe exigir condiciones para que lo agrario no sea la variable sacrificada.

Rio Sor
Rio Sor

8) Red Natura, hábitats frágiles y especies: tolerancia cero, pero con cartografía

El informe acumula elementos (ZEC, ampliaciones, endemismos, turberas) que merecen máxima protección. Aquí no vale relativizar.

La réplica correcta es muy concreta:
cartografía de afecciones directas, medidas de evitación, y una política explícita de “no tocar” hábitats sensibles, además de restauración donde proceda.

El error del informe es mezclar impactos directos (infraestructuras) con impactos difusos (cambios de uso a gran escala) sin separar responsabilidades y mecanismos de control.

Lo que falta en el informe crítico. Un “checklist” de condiciones verificables

Si la preocupación es real (y muchas lo son), el debate debería exigir públicamente respuestas verificables, por ejemplo:

  • ¿Qué límites, sensores y auditorías se aplican en aire y agua?

  • ¿Qué pasa en estiaje: se reduce captación? ¿cómo y con qué umbrales?

  • ¿Qué plan de control de olores (P98) y respuesta a episodios se activa?

  • ¿Qué compromisos de biodiversidad en el entorno inmediato y corredores?

  • ¿Qué garantías para no desplazar agricultura (suelo, agua, logística)?

  • ¿Qué encadenamientos locales de empleo y contratos se firman (pymes, servicios, formación)?

Eso es lo que separa una discusión de pancarta de una discusión seria.

Fabrica_SCA_Suecia_1
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A modo de resumen. Sí a la exigencia ambiental, sí al desarrollo rural con ingeniería y control

A Ulloa merece dos cosas a la vez: protección ambiental real y oportunidades económicas reales. Demonizar el eucalipto como si fuera una causa única de todos los males no arregla el abandono rural; lo que lo arregla es gestión, ordenación y actividad económica con reglas claras.

El informe crítico acierta cuando pide garantías sobre agua y biodiversidad, pero pierde credibilidad cuando convierte escenarios posibles en certezas inevitables y cuando ignora el terreno donde hoy se decide todo: ingeniería, normativa y verificación. Y precisamente ahí, con PM2,5 y olores, existen estudios independientes que ponen números, mapas y criterios sobre la mesa. Menos titulares; más control.

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